Oceana pide la protección de hábitats y especies marinas. Como parte de la campaña para frenar la destrucción que provocan las técnicas de arrastre, estamos presionando a los países de la Unión Europea para proteger las zonas marinas más delicadas, tales como los arrecifes de coral, las montañas submarinas, los mäerls, prados de fanerógamas, etc. Para ello estamos realizando trabajos científicos en estas áreas y presentando propuestas a los gobiernos europeos para proteger los arrecifes biogénicos. La opinión pública está empezando a conocer estos ecosistemas y la necesidad de conservarlos.
Para Oceana, es una satisfacción informar de que la zona conocida como los montículos Darwin, una espectacular zona de arrecife de coral en la costa noroeste de Escocia, ha conseguido un status de protección permanente ante la amenaza de destrucción por parte de los arrastreros de fondo. El Consejo europeo de pesca, reunido en Bruselas el 22 de marzo de 2004, acordó imponer una prohibición permanente de acceso a esta área, a los arrastreros de fondo para preservar este frágil ecosistema marino.
Esta decisión se alcanzó tras un intenso trabajo de presión por parte de Oceana y WWF. Los montículos cubren una superficie de 38 metros cuadrados, a más de 3.000 pies de profundidad y a 120 millas del Cabo Wrath en Sutherland. Fueron descubiertos tan sólo hace 6 años y están considerados como los mejores arrecifes de corales de agua fría de Gran Bretaña.

CANTABRIA BAJO EL MAR
El cámara y fotógrafo submarino, Enrique Talledo, colaborador de Oceana, nos sumerge con su cámara en el mundo submarino de Cantabria para mostrarnos la belleza y majestuosidad de un ecosistema rico y diverso.

UN DOCUMENTAL SOBRE LAS REDES DE DERIVA ILEGALES
Oceana en el documental hecho por la productora EarthOcean sobre las Redes de deriva ilegales en el Mediterráneo. El video incluye una entrevista a Xavier Pastor, Director de Oceana Europa, y también imágenes de los rederos de deriva ilegales grabadas durante las expediciones a bordo del catamarán Oceana Ranger. Las redes de deriva están prohibidas desde 2002, ya que representan una amenaza para la conservación de especies en peligro como las tortugas marinas y los cetáceos.
INFORMES DE OCEANA