María Hernández
Hola, soy María y voy a estar con vosotros durante unos días en el Ranger.
He venido hasta aquí a la búsqueda de 10 tortugas a las cuales, además de unos cuantos análisis, les haré una fantástica limpieza de caparazón y les colocaré una pequeña marca satélite. Estoy convencida de que van a ser unos días inolvidables.
¡Vamos allá!
Antes de las 8 de la mañana del 15 de agosto empieza la aventura. Lo primero, poner gasoil... hemos de ser los primeros. Y efectivamente lo somos, además tenemos que esperar a que sean las 9, es festivo y abren más tarde. Paciencia.
Sopla viento de componente Este un poquillo fuerte, hay marejada. Hoy no es un buen día para las tortugas, con esta mar es casi imposible verlas, y si las vemos, extremadamente difícil capturarlas.
Nos acompañan dos periodistas de IB3. Mi primera entrevista, la verdad es que es divertido, aunque hubiera preferido divertirme con alguna tortuguilla.
Estamos llegando a Ibiza, allí se quedan los periodistas..., de repente, justo en proa por la zona de babor aparece una pareja de delfines mulares, uno de ellos es bastante grande. Juegan con el ranger durante un rato y desaparecen entre el oleaje. ¡Qué ilusión!, al menos hemos visto delfines, cosa difícil con esta marejada.
Dejamos a los periodistas en tierra sin poder amarrar el catamarán, esta noche hemos de fondear. Es increíble la de barcos que hay fondeados.
El parte no es nada bueno y hemos de cambiar los planes iniciales, mañana deberemos permanecer entre la zona Oeste de la isla y la península, resguardados así del mal tiempo.
Una noche tranquila.

Hoy martes 16 de agosto salimos poco antes de las 10. Las tortugas, a pesar de no tener un horario marcado no suelen aparecer muy temprano. Prefieren las horas en las que el sol da más directamente, entonces suben a la superficie y duermen mientras se calientan. Y es cuando se quedan "bobas". Lo ideal es el mar en completa calma, como si fuera una balsa de aceite. Es cuando la tortuga se ve sin ningún problema y desde grandes distancias y una vez en la lancha nuemática no hay apenas ningún peligro de perderla de vista, y sobre todo nos permite acercarnos a gran velocidad y capturarlas sin que le de tiempo a reaccionar y sumergirse.
Pero el mal tiempo nos persigue. La mar no está tan mal como ayer, aunque sigue en unas condiciones muy incómodas para la "operación tortuga". Navegamos bordeando la isla de Ibiza, a unas 20 millas de la costa. Son casi las 7 de la tarde, el tiempo empieza a empeorar y las olas hacen bailar cada vez más al Ranger. Damos por terminada la búsqueda de tortugas y seguimos rumbo a Alicante. YO no pierdo la esperanza, aún quedan días. ¡Seguro que mañana será mejor!
Aún no ha amanecido, apenas son las 3 de la madrugada del miércoles 17 de agosto. Estoy sumergida en un sueño fantástico en el que me encuentro rodeada de miles de tortugas, cuando de repente uno de los marineros, que se encuentra haciendo su guardia, me despierta ¡María despierta, hay un grupo de delfines jugando en la proa!.
Me habían explicado lo bonito que es cuando los delfines y las medusas luminiscentes coincidían, y es verdad... es mágico. Salto de la litera, me pongo el chaleco junto con el arnés, salgo a cubierta y me dirijo hacia la proa. La noche es perfecta, las estrellas cubren todo el cielo y la luna brilla con intensidad. Y allí están, jugueteando con el catamarán y a la vez las medusas, que se iluminan con el paso de los delfines. Como si de una danza hipnotizadora se tratara.
Ya es hora de levantarse, seguimos rumbo a Alicante. Esta noche llega Annie, que ha cruzado el charco para navegar unos días con nosotros. ¡Quizás ella nos traiga suerte!
Cuando llegamos a Alicante, la lluvia nos recibe con fuerza. El suelo está empapado y ¡zas! la chancla me falla y me resbalo. No me he hecho daño, pero eso si, todos nos hemos reido bastante; ha sido una caída divertida. Esto no nos impide a Grace y a mi ir a hacer unas cuantas compras... nada, unas chanclas nuevas ¡y chocolate, azúcar pa'l cuerpo!
Esta noche Alfredo no tiene que hacer la cena; aprovechando que llega Annie vamos a cenar al "Nou Manolín", pero por desgracia el vuelo ha llegado con retraso y Xavier, Annie y Mar se quedan son cenar, pero eso no impide que después celebremos la llegada de la nueva tripulante con una fiesta.
Son las 6 de la mañana, el parte es bueno para hoy. Sabemos de una zona perfecta para los avistamientos de tortugas, y nos ponemos rumbo a ella. Hemos de aprovechar las buenas condiciones. Preparamos la lancha neumática y durante la costosa operación un pez luna se pasea observándonos curioso, dando vueltas a nuestro alrededor.

Es mediodía y el buen tiempo nos acompaña. El sol está brillando con fuerza y la mar está en calma. Veo un grupo de gaviotas que descansan a lo lejos y unos metros más allá veo algo diferente ¡por fin una tortuga!.
Empieza la acción. Subimos a la lancha neumática y nos dirigimos hacia ella. Ya tenemos la primera poder diferenciarlas, decidimos ponerles el nombre de los tripulantes, así que a esta la llamaremos "Dana". Esta noche voy a dormir muy bien.
Viernes 19 de agosto. Hemos hecho noche navegando, pero hoy no ha habido delfines. Esta noche hemos de dejar a Dana en el puerto de cartagena y recoger a Maribel, Olimpia y Julie que vienen desde nuestras oficines en Madrid y Bruselas, así que ponemos rumbo hacia el puerto. Desayunamos y a trabajar, apenas llevo unos minutos cuando de repente algo flota en el horizonte ¡es una tortuga!. esta es madrugadora, y la mayoría de la tripulación aún descansa de sus guardias nocturnas pero al oir el grito, todos nos ponemos en marcha. Subimos la lancha rápidamente y nos acercamos hacia ella a gran velocidad. Pero de repente desaparece, se ha sumergido. Al parecer estaba demasiado espabilada y no ha tardado nada en huir. Esperamos unos minutos por si vuelve a aparecer, pero no hay forma. La hemos perdido así que seguimos nuestro rumbo. Ya roza el medio día y de repende aparece otra tortuga; pasamos justo por su lado, a unos dos metros de ella. Demasiado cerca y demasiado espabilada... otra perdida.
Después de comer volvemos al trabajo. A lo lejos avistamos un grupo de calderones comunes. Subimos rápidamente la lancha neumática porque Mar quiere filmarlos. Grace nos lleva hacia ellos, mientras Dana y Mar se preparan para sumergirse. Es precioso. Grace y yo nos quedamos en la lancha haciendo fotos mientras Mar y Dana se lanzan al agua.

Qué envidia me da ver cómo se mezclan entre ellos, formando parte del mundo marino. Se escuchan los silbidos de los calderones, comunicándose unos con otros ¡es fantástico!. Pero hemos de volver al Ranger, debemos llegar pronto a Cartagena.
Despedimos a Dana y damos la bienvenida a Maribel, Olimpia y Julie. Son las 10 de la noche y hemos de salir ya, hay un palangrero que nos espera.
Son las 7 de la mañana y de nuevo hemos estado toda la noche navegando. Aún no hemos dado con el palangrero, en el que se encuentra Silvia, una de las observadoras.
Han pasado unas horas cuando damos con el, y nos colocamos en paralelo permitiéndonos ver con claridad cómo trabajan. Nos muestran un pez espada que acaban de capturar y cómo liberan a dos tortugas que han quedado atrapadas en sus anzuelos. Yo no lo había visto nunca y es realmente impactante. Y claro, me fastidia porque ellos han capturados dos accidentalmente y nosotros no hemos conseguido ver ninguna. Las tortugas capturadas accidentalmente en palangres no sirven para nuestro estudio. Las tortugas marcadas deben estar completamente sanas, hecho que no ocurre cuando han sido "pescadas".
Grace lleva a Mar, Raquel y a Annie hacia el palangrero para filmar cómo es el trabajo a bordo. Grace vuelve con la lancha mientras Mar y los demás hacen su trabajo con los pescadores y de repente ¡una tortuga!. vamos hacia ella para capturarla pero se sumerge rápidamente. Otra perdida.
Esta tarde ha sido un poco frustrante; en total llevamos siete tortugas perdidas. La mar no acompaña, pero no nos rendimos hasta que el sol empieza a desaparecer. Ranger 0 Tortugas 7.

Mientras duermo y me sumerjo en el mundo de los sueños, parece que el tiempo empeora por momentos. Las olas azotan al catamarán y por unos minutos, que parecen ser interminables, perdemos la lancha neumática; pero la mayoría de la tripulación se ha puesto en alerta y todo queda solucionado y bajo control, solamente ha sido un susto. Noto cómo el Ranger se mueve más de lo normal, pero no soy consciente en ningún momento de lo que está pasando en cubierta. Mi despertador hace su trabajo y me levanto. La gente está bastante cansada del ajetreo de esta noche, ¡y yo sin enterarme de nada!.
Volvemos a Cartagena.
Hoy lunes 22 de agosto no podemos salir en busca de tortugas, el parte meteorológico no es nada favorable y decidimos quedarnos en puerto. Pero hay que aprovechar el tiempo, así que nos ponemos manos a la obra con la limpieza y arreglos de ingeniería. Esta tarde se va Raquel y mañana Grace ¡qué pena!
Todos nos levantamos pronto, se va Grace y hacemos el último desayuno juntos. ¡Adiós Grace!, ¿hasta el año que viene?. Annie, Maribel y Olimpia también nos dejan esta tarde.
En fin, aprovecho a comprar material para el marcaje de las tortugas porque aún nos quedan 9. Que pena no poder salir hoy a por ellas.
Ha venido Carlos y esta noche llegan Anabel y Silvia.
Son las 9 de la noche, así que cenamos y tomamos el últim café en tierra. ¡A por las tortugas!
Son las 8 de la mañana, mi despertador aún no ha sonado, pero de repente ¡María, despiesta, un grupo de calderones!. Salto de la litera, pero cuando llego a cubierta ya no están. Bueno, no pasa dana, quizá es un buen presagio.
Desayuno y me pongo en marcha. Ya estamos en la zona señalada y además el tiempo no está nada mal.
Son las 11 de la mañana, hay algo allí, a unos cuantos metros ¡es una tortuga!. Saltamos a la lancha y Carlos, de un salto perfecto, la atrapa. ¡Por fin!. Esta la llamaremos "Annie", la tortuga número 2. Mientras yo trabajo con "Annie" el resto sigue en busca de otras tortugas, nunca se sabe, pero no hay suerte. Está a punto de esconderse el sol y dejamos la búsqueda, "Annie" ya ha sido marcada y liberada. ¿Hacia donde irá?
Esta noche está increíblemente estrellada.
Jueves 25 de agosto. Primera buena noticia, "Dana" la primera tortuga que marcamos, ya está emitiendo. ¡A ver qué nos cuenta!.
El día parece que ha amanecido claro y calmado. De repente, justo a estribor vemos una tortuga, está a pocos metros de nosotros. Tomás reacciona y dando un salto Ranger-lancha-agua consigue capturar a "Tomás", la tercera tortuga. Me pongo manos a la obra. Como siempre la adrenalina me va a cien por hora, me encanta. Mientras tomo muestras de "Tomás" y la preparo para el marcaje se oye un grito ¡tortuga!, ¡otra tortuga!. Salen a por ella con la lancha, Carlos hace uno de sus saltos y ya es suya. Genial, ya tenemos 4. esta es la más grande por el momento y al subirla a bordo se complica un poco más que el resto, pero entre todos lo conseguimos con éxito y ahora debe esperar su turno, primero termino con "Tomás". Una vez ya está marcada, mientras se seca la resina, empiezo con "Abuela Charly", el nombre de esta última tortuga.
Son las 8 de la tarde y procedemos a la liberación de las dos. Es un poco lento el proceso de secado de la resina, y nos debemos de asegurar bien de que no quede húmeda ya que de ser así podríamos perder la marca.
Hoy hemos cumplido. Como cada noche, después de cenar me pongo a trabajar en el ordenador, compartiendo mesa con Xavier. Hoy son los datos de dos tortugas las que tengo que introducir ¡Qué bien voy a dormir esta noche!
Viernes 26 de agosto. Esta mañana parece que el tiempo ha empeorado, la mar está bastante movida, pero me coloco en mi sitio y a trabajar. Roza ya el medio día y ¡tortuga!, esta vez está demasiado cerca del Ranger y Carlos sin pensárselo dos veces, desde el mismo catamarán pega un salto y la atrapa ¡Ya llevamos 5!. esta es "David". Mientras yo trabajo con ella, ponemos rumbo a Palma.
Un grupo de delfines se cruza delante de nosotros, alegrándonos con sus saltos y chapoteos. "David" ya está lista para la liberación. Veremos qué ruta sigue.
Sábado 27 de agosto. Suena el despertador, hoy no he dormido muy bien, pesadillas... es de esos días en los que te levantas con el pie izquierdo, pero al ver el día que hace se me han pasado todos los males. ¿Será hoy un buen día?.
¡Pues si!. La mañana empieza bien. Cuando aún no son ni las once, aparece una tortuga descansando plácidamente a unos cuantos metros de nosotros. Nos lanzamos a la lancha y ¡zas, ya es nuestra!. Me pongo manos a la obra y de repente alguien grita ¡tortuga, otra tortuga!. En pocos minutos ya hay dos tortugas en cubierta. Pero se debe poner "a la cola", primero me tengo que poner con "Grace". Parece increíble, a los pocos minutos otra tortuga ¡ya son tres en menos de una hora! y lo mejor es que cuando nada más subir a bordo la tercera tortuga del día se vuelve a oir ¡tortuga!. ¡4 tortugas en menos de una hora!. Esta última es pequeñita, pero suficiente para poder ser marcada.

La mar está como un plato y parece que estamos en el lugar ideal. ¡Esto parece una sopa de tortugas!. Estando las 4 a bordo del Ranger seguimos viendo más tortugas, pero ya tenemos las marcas adjudicadas, y lo único que podemos hacer es disfrutar del momento, verlas desde el catamarán cómo descansan sin saber lo que se han perdido; una limpieza de caparazón, unos cuantos análisis y un magnífico "tuneado".
Mi adrenalina va a tope, pero estoy disfrutando. Tengo a "Grace", a "Cuoco", a "María" y a "Ondina" a mi alrededor, esperando a ser "tuneadas". "Cuoco" es la más grande de las nueve tortugas capturadas. La pobre apenas cabe en la caja, pero pronto será liberada.
Son pasadas las 8 de la tarde, la resina de las 3 primeras ya está lista, pero la pequeña "Ondina" deberá pasar la noche con nosotros, camino de Palma.
Hay ha sido un día espectacular, todos estamos eufóricos ¡4 tortugas en un día!, esto no es algo muy habitual. Es la primera vez que marco 4 tortugas en un mismo día y me siento muy orgullosa de ello, gracias también al gran equipo que hay a bordo del Ranger, ya que sin él estoy segura de que no lo habríamos conseguido.
Esta noche he dormido genial y me he levantado muy contenta. Ahí está "Ondina", en la cajitam esperando volver al agua. Tranquila "Ondina" que ya llega el momento. Ya está lista, así que lo preparamos todo y procedemos a la liberación. ¡Adiós "Ondina"!
Ponemmos de nuevo rumbo a Palma y mañana llegaremos a primera hora. Hoy es un día tranquilo, así que me lo tomo con más calma. No tenemos más marcas de satélite, así que no hay que buscar más tortugas. Aún recuerdo el día deayer, ¡qué día!. Ahora sólo queda esperar a ver qué nos cuentan nuestras nueve nuevas amigas.
Como ya sabía, han sido unos días inolvidables.

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