Último día de campaña: Chanpinon's day
3 de Agosto de 2008
Ana de la Torriente
Tras navegar toda la noche sin ningún contratiempo llegamos a Gijón. Para finalizar la campaña, el objetivo del día fue tomar algunas muestras de la esponja champiñón, especie que hemos registrado a lo largo de la costa gallega y asturiana y que no hemos podido identificar, ya que probablemente se trata de una nueva especie no descrita.
Javier Cristobo y Pilar Ríos, especialistas en esponjas, quisieron acompañarnos y compartir con nosotros esta última actividad de la campaña, así que tras embarcarse pusimos rumbo al bajo Somos Llungo, donde habíamos planificado realizar la recogida de muestras. Una vez en el bajo, identificamos con ayuda del Rov una zona a unos 45-48 metros de profundidad donde esta especie de esponja se hallaba en gran abundancia. Además encontramos en la zona gorgonias, hidrozoos, anémonas y sobre todo, gran diversidad de esponjas (Haliclona oculata, Tedania urgorri, Cliona celata, Desmacidon fruticosum, Guitarra solorzanoi, Phakelleia ventilabrum).
Manuel y Antonio bajaron, guiados por el umbilical del Rov, hasta el fondo y cogieron varias muestras que posteriormente serán analizadas en laboratorio. La verdad es que se sentía la alegría en el barco ya que, desde que se encontró el champiñón por primera vez, hemos estado hablando de la recogida de muestras y todos teníamos grandes expectativas. Afortunadamente, las expectativas se cumplieron.
Para finalizar el día, nos cruzamos con un grupo de unos 50 individuos de delfines comunes (Delphinus delphis), formado por varios juveniles y entre 7 y 8 crías. Algunos se acercaron al barco, mientras que otros continuaron con su actividad de alimentación.
Por la noche salimos todos a cenar y celebramos el final de campaña. A pesar de que toda la información obtenida habrá que analizarla y estudiarla, podemos decir que los objetivos han sido cumplidos.
Castro Verde y Sonabia
2 de Agosto de 2008
Ana de la Torriente
Hoy hemos seguido con la campaña, haciendo dos inmersiones de Rov y una de buceadores. Ana Leiva (directora de la Fundación Biodiversidad) y Juanjo nos acompañan, ya que mostraron gran interés por conocer a bordo del Ranger el funcionamiento de un día de trabajo, las actividades que desarrollamos y la información sobre hábitats y especies del cantábrico que estamos obteniendo. Marta Madina, directora de comunicaciones de Oceana, también vino con nosotros.
Volvimos al cañón y al bajo Castro Verde para seguir investigando los fondos marinos. Nada más llegar al cañón un grupo de delfines comunes (Delphinus delphis), formado por 8 individuos, se acercó al barco. Tras las inmersiones de Rov los buceadores fotografiaron y filmaron por última vez los fondos alrededor de la ballena de Sonabia.
El hecho de trabajar sobre tres sustratos diferentes – cañón fangoso, bajo de fondo mixto detrítico-rocoso y zona costera rocosa con pequeños arenales- nos permitió comparar hábitats y especies distintas.
En la zona fangosa dominaron especies de profundidad como el látigo de mar (Funiculina quadrangularis), las plumas de mar (Pennetula phosphorea), las fanecas plateadas (Gadiculus argenteus), las galateas de pinzas largas (Munida rugosa), las pintarrojas (Scyliorhinus canicula) y los campos de crinoideos (Leptometra celtica). En el bajo, las zonas rocosas estaban cubiertas por esponjas copa (Phakellia ventilabrum), gorgonias (Acanthogorgia hirsuta, Eunicella verrucosa, Paramuricea grayi), anémonas joya (Corynactis viridis) y extensas zonas de coral negro. Finalmente, sobre los fondos próximos a la ballena de Sonabia ya descritos en varias ocasiones, encontramos por primera vez desde que comenzó la campaña un tiburón alitán (Scyliorhinus stellaris).
Tras la última inmersión, volvimos al puerto de Getxo, donde Ana, Juanjo y Marta desembarcaron. Inmediatamente después pusimos rumbo a Gijón, con la idea de viajar durante la noche y finalizar la campaña en Asturias.
Saliendo del puerto de Getxo coincidimos con una regata de traineras, deporte náutico típico del cantábrico. Aprovechando la ocasión, nos quedamos un rato disfrutando del espectáculo. Ganó “La marinera” de Castro Urdiales, trainera que ya vimos entrenando cuando trabajamos en los alrededores de esta localidad.
1 de Agosto de 2008
Ana de la Torriente
Comenzamos el día sondeando el cañón cercano al bajo Castro Verde para posteriormente navegar hasta la zona costera, entre la punta El Mariano y la punta la Code (entre Islares y Castro Urdiales), donde realizamos una inmersión con submarinistas a poco profundidad (entre 6 y 15 metros de profundidad).
El fondo rocoso, con pequeños desniveles, estaba cubierto por algas de los géneros Cystoseira, Dictiota, Gelidium, Falkengergia y algunas incrustaciones de algas rojas. En algunos sectores la roca estaba cubierta por el erizo Paracentrotus luvidus. Esta zona es conocida porque durante los buceos suele ser fácil ver rayas, pero en nuestro caso, no encontramos ninguna. En cambio, encontramos bancos de bogas (Boops boops), gallanos (Labrus bimaculatus) y mulas (Syngnathus sp.).
Tras el buceo volvimos a Getxo, donde cenamos con Juanjo y Ana Leiva, directora de la Fundación Biodiversidad.
Bajo Castro Verde
31 de Julio de 2008
Ana de la Torriente
Como el día anterior, temprano en la mañana y comenzando el día, nos cruzamos con un grupo de 9 delfines comunes (Delphinus delphis). No se acercaron al barco, así que continuamos rumbo al bajo Castro Verde.
La primera inmersión con Rov la hicimos en el cañón próximo al bajo, sobre un fondo fangoso- detrítico. Encontramos pequeños tiburones (Galeus melastomus, Scilirhinus canicula), pulpos (Eledone cirrhosa), caracolas (Buccinum undatum), congrios (Conger conger) y algunos corales pequeños. Sin embargo, no encontramos gran diversidad de especies ni elevada abundancia de organismos, así que hicimos una segunda inmersión en el bajo Castro Verde, a unas 10 millas náuticas de costa.
Llevábamos ya varios días conversando sobre el gran interés de documentar los fondos de este bajo, ya que constituye una zona tradicional pesquera en la costa cántabra. Durante las noches que hicimos puerto en Castro Urdiales, numerosos habitantes de esta localidad nos transmitieron el interés de la zona y la importancia de documentar sus fondos y conocer lo que realmente hay en la actualidad. Desgraciadamente, encontramos un fondo que ha sido claramente muy explotado, con numerosos restos de redes y sedales y donde nuevamente, nos sorprendió la escasez de peces que permanecen en el bajo. Además de esponjas como Phakellia ventilabrum, corales como Dendrophyllia cornigera, estrellas como Anseropoda placenta y rapes como Lophius piscatorius, encontramos mayoritariamente extensas zonas de coral negro. Debido al riesgo de enredo que suponen los restos de sedales y redes, sacamos el Rov del agua y nos dirigimos al lugar de la tercera inmersión del día, un bajo a unas 2.30 millas de costa al norte de Sonabia.
Esta última inmersión se realizó a menor profundidad, a unos 55 metros. En este caso, el fondo se encontraba en un mejor estado, con bastante diversidad de especies que habitan sobre un sustrato mixto, rocoso y arenoso. Varias especies de esponjas, gorgonias, corales, poliquetos, erizos, anémonas e hidrozoos tapizaban el fondo. Sin embargo, curiosamente la ausencia de peces fue una vez más, lo que marcó la inmersión.
30 de Julio de 2008
Ana de la Torriente
Comenzamos el día avistando un grupo de 3 delfines comunes (Delphinus delphis), a unas 7 millas náuticas de costa navegando hacia el cañón frente al cabo Matxitxaco.
De nuevo fue un día de intenso trabajo con el Rov. Las dos inmersiones las hicimos en el mismo cañón, frente a la plataforma petrolífera de “Las palomas”, sobre un fondo fangoso con algunas rocas dispersas.
Entre las especies documentadas se encuentran los corales amarillos (Dendrophyllia cornigera), las sepiolas (Sepiola atlantica), los congrios (Conger conger), las brótolas de fango (Phycis blennoides), las plumas de mar (Pennatula phosphorea), los pulpos (Eledone cirrhosa), las fanecas plateadas (Gadiculus argenteus), las esponjas (Dysidea fragilis, Geodia sp., Phakellia ventilabrum) y las gorgonias (Eunicella verrucosa, Bebryces sp.). Además, destacamos la presencia de grandes zonas con abundantes corales negros (Parantipathes larix).
A pesar de no estar descrito en el Cantábrico, de nuevo encontramos el tiburón Galeus atlanticus. Sin embargo, la gran novedad del día fue poder documentar dos quimeras sobre el fondo fangoso, peces que se mantienen normalmente en aguas profundas y que son generalmente, muy difíciles de ver y registrar. Las quimeras, al igual que los tiburones y las rayas, son peces cartilaginosos. Sin embargo, su aspecto es algo diferente ya que presentan una cabeza y aletas pectorales grandes, una espina delante de la primera aleta dorsal y su cuerpo va disminuyendo de grosor hasta terminar en un filamento o látigo en su parte trasera.
A las 18:30, tras varias horas de inmersión, sacamos el Rov del agua y nos dirigimos a Getxo, puerto donde pasamos la noche.
29 de Julio de 2008
Ana de la Torriente
Hoy fue un intenso día de trabajo con Rov. Durante la primera inmersión, en el cañón frente a Ondarroa, documentamos un fondo fangoso donde habitan gambas del género Pleisonika, pulpos (Eledone cirrhosa), pintarrojas (Sciliorhinus canicula), gallos (Lepidorhombus boscii), fanecas plateadas (Gadiculus argenteus) y ceriantos membranosos (Cerianthus membranaceus), estos últimos formando abundantes ramilletes.
Algo destacable de la inmersión es que documentamos por primera desde que comenzó la expedición el tiburón Galeus atlanticus, especie que no ha sido descrita en al Cantábrico. Este tiburón es una especie demersal, de aguas profundas, cuya distribución ha sido confirmada en aguas españolas del Mediterráneo- desde el Estrecho de Gibraltar hasta Cabo de Gata, siendo especialmente abundante en el Mar de Alborán-, en aguas españolas atlánticas – desde el Estrecho de Gibraltar hasta el Cabo de San Vicente- y en la costa noroeste de África – en cabo Spartel en Marruecos y en Mauritania-. Los problemas de identificación de este tiburón y su confusión con otras dos especies del mismo género, G. melastomus y G. polli, han sido probablemente una de las causas de que no se conozca su verdadera distribución.
El segundo trabajo con Rov también se realizó sobre fondo fangoso, en el cañón frente a la Ría de Orio. Además de fanecas plateadas, ceriantos, brótolas de fango (Phycis blennoides) y estrellas pie de oca (Anseropoda placenta), encontramos cigalas (Nephrops norvegicus), constituyendo la gran novedad de la inmersión y nuevamente, un nuevo registro dentro de la expedición.
A lo largo del transecto registramos tan sólo 10 individuos de esta especie. Algunos stocks de cigalas se encuentran en relativa buena situación, sin embargo, en la zona cantábrica, el stock se encuentra cercano al colapso y por lo tanto, el bajo número de individuos de cigalas que encontramos no fue una sorpresa.
Como siempre que nos acercamos a los cañones, no faltó la compañía de un grupo de delfines comunes (Delphinus delphis), que permaneció en los alrededores mostrando un comportamiento de alimentación.
Ya de regreso a puerto, llegando a Zumaia, encontramos un bonitero de Getaria capturando con redes cebo vivo. Lo sorprendente fue que, aunque sea una práctica permitida dentro de los márgenes legales, el barco estaba muy cerca de costa- a una distancia de 0,25 millas del espigón de Zumaia-. Confiamos en que poco a poco evolucionaremos hacia la restricción de este tipo de prácticas en posibles zonas de alevinaje de muchas especies de peces.
28 de Julio de 2008
Ana de la Torriente
Aprovechando que ayer fue día libre y tuvimos tiempo, los técnicos del Rov unieron los dos umbilicales, de forma que salimos con buen ánimo deseando sumergir el robot a mayor profundidad. Desgraciadamente, un viento W de unos 20 nudos nos obligó a permanecer cerca de costa, así que hicimos las pruebas con el Rov frente a Zumaia, a aproximadamente 1 milla náutica.
Sumergimos el Rov a unos 50 metros de pro