Los océanos y el calentamiento global: demasiado caliente, demasiado elevado y demasiado ácido

Los océanos desempeñan un papel importante en la regulación de la temperatura terrestre. Mientras la temperatura y los niveles de dióxido de carbono aumentan, también lo hace el nivel de los océanos. Desde la Revolución Industrial, se han emitido unos 300.000 millones de toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera, de los que los océanos han absorbido aproximadamente la mitad, además del 80% del calor emitido a la atmósfera. Sin los océanos, el calentamiento global sería más grave de lo que ya es. Desafortunadamente, éstos se están viendo superados por las enormes cantidades de dióxido de carbono que absorben. Mientras los océanos se “llenan” de dióxido de carbono, disminuye el ritmo al que pueden seguir absorbiendo CO2, lo que genera más dióxido de carbono en la atmósfera.

Recientemente se ha descubierto que el océano Antártico, el “sumidero del carbono” más importante de todos los océanos, ha reducido mucho su volumen de dióxido de carbono. Actualmente, la absorción de calor y dióxido de carbono por parte de los océanos ralentiza los efectos del calentamiento global. Sin embargo, los océanos se ven sobrecargados y podrían no ser capaces de llevar a cabo su función en el futuro.

La absorción de grandes cantidades de dióxido de carbono y calor provoca cambios significativos en los océanos, que serán devastadores tanto para los océanos como para la fauna y los humanos que dependen de ellos. El dióxido de carbono está cambiando la composición química de los océanos, los acidifica y, en consecuencia, pone en peligro el futuro de los arrecifes coralinos y los organismos que fabrican conchas. Los océanos se calientan y, por lo tanto, aumenta la intensidad de las tormentas, lo que provoca una subida del nivel del mar por aumento de volumen debido a la temperatura y por el deshielo y la alteración de los ecosistemas y la corriente oceánica.


Acidificación: Las mayores cantidades de dióxido de carbono absorbidas por los océanos están cambiando su composición química y acidificándolos más. Esto supondrá una catástrofe para los arrecifes coralinos y los animales que fabrican conchas, ya que tendrán dificultades a la hora de crear sus esqueletos y conchas. Los esqueletos y las conchas de animales como el caracol marino y las ostras se podrían empezar a disolver si las condiciones son lo bastante ácidas.

Subida del nivel del mar: Los expertos predicen que millones de personas sufrirán en 2080 inundaciones todos los años y que habrá cientos de millones de desplazados por las subidas del nivel del mar.

Alteración de la cadena alimenticia : La ralentización de la cinta transportadora oceánica puede dar como resultado cambios climáticos y la alteración de la cadena alimenticia marina.

Agotamiento de los ecosistemas marinos: A causa del calentamiento global, es probable que los ecosistemas marinos cambien y disminuyan o desaparezcan.

Tormentas más violentas : Parece probable que las temperaturas más cálidas de la superficie del mar aumenten la intensidad de los huracanes, y los daños y la destrucción que éstos causan.