¿Cuáles son las soluciones que propone Oceana?

Oceana aboga porque en Chile se limite el uso de este arte pesca, a fin de disminuir los enormes e irreparables daños que está produciendo  en nuestro mar y ecosistemas. Propone realizar estudios que avalen la destrucción que causa este arte de pesca y entregarlos directamente a los legisladores chilenos, para que estos definan, concientemente, las normas que regulan la pesca extractiva. Además, plantea el cierre de todas aquellas áreas de pesca en que la fauna acompañante presente gran diversidad de especies o gran cantidad de individuos de unas pocas especies. Por ejemplo, zonas marinas en que la fauna acompañante esté compuesta por numerosos corales, actinias, esponjas y otros invertebrados de importancia ecológica.

En este sentido, para Oceana es fundamental la limitación que se haga al uso de arrastre de fondo, entregando cuotas pesqueras a aquellas flotas que utilicen sólo redes selectivas de extracción. Estas redes no deben tener rodillos ni portalones anchos, y deben poseer dispositivos de escape para peces, tiburones y mamíferos no deseados.

De igual forma, dichos dispositivos deben permitir el escape de especies que, siendo objetivo de la pesca, su tamaño sea inferior al de reproducción. Sugiere además, aplicar medidas concretas para controlar y/o fiscalizar la captura incidental de especies amenazadas, o de aquellas fundamentales para mantener el equilibrio en el ecosistema. Se debe registrar información útil para preparar mapas específicos y detallados respecto a la localización precisa de hábitat sensible, incluyendo la abundancia relativa de especies amenazadas.

Por último, Oceana recomienda planificar un programa de observadores científicos independientes a bordo de las flotas pesqueras, que cuantifiquen e identifiquen de manera precisa las especies que conforman la fauna acompañante.