El pescado Finley representa a los últimos peces del océano. Ha visitado el Capitolio en Washington DC en varias ocasiones, y ha estado además en Ginebra, Suiza, tratando de aumentar el nivel de conocimiento y conciencia sobre el problema que generan los subsidios a la sobrepesca.

La pesca está en problemas

Los océanos están a punto de colapsar a causa de la sobrepesca. De acuerdo a la  Organización de la Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO), más del 75% de las pesquerías a nivel mundial actualmente están sobreexplotadas, plena o significativamente explotadas, o recuperándose de un estado de sobreexplotación. No importa qué categoría consideremos, en cualquier caso las noticias no son buenas. De hecho, un estudio publicado en la revista científica Nature el año 2003, concluyó que el 90% de todos los “grandes” peces  -atún, pez espada y marlines- ya desaparecieron. Otro estudio publicado en 2006 determinó que el 29 por ciento de todas las pesquerías comerciales globales habían colapsado a causa de la sobrepesca, la contaminación, o a la pérdida de hábitat. 

Más alarmante aún es que los mismos científicos proyectaron el colapso de todas las especies comerciales de peces al año 2048, si las tendencias actuales de sobreexplotación no se revierten.

Los subsidios gubernamentales ponen en riesgo a las pesquerías

Los gobiernos otorgan a sus flotas pesqueras entre 30 y 34 billones de dólares por año. De estas, por lo menos 20 billones apoyan directamente las operaciones pesqueras que de otra manera tendrían que ser financiadas por la propia industria. Y los resultados son devastadores. Los subsidios a los combustibles, además de devastar las poblaciones de peces, sustentan a la flota arrastrera de alta mar que destruye especies marinas de crecimiento lento, como los corales de profundidad de siglos de antigüedad o las esponjas marinas.

El punto es que estos subsidios han desordenado y distorsionado la dinámica del libre mercado, y han producido una verdadera armada pesquera global que supera en un 250% el tamaño de la flota que se requiere para hacer de la pesca industrial una actividad sustentable.
Quizás más perturbador aún es el hecho de que estos devastadores subsidios pesqueros sean una de las principales causas de la pesca ilegal, no reportada, y no regulada, conocida también como pesca "pirata".

La industria pesquera saca del agua entre 4 y 9 billones de dólares en peces cada año, dando un duro golpe a los países en vías de desarrollo altamente dependientes de la pesca como fuente primaria de ingresos y de proteína. Por ejemplo, el año 2005 y 2006 Oceana documentó en el Mediterráneo numerosos barcos que usaban redes de pesca ilegales. Muchos de estos operadores habían recibido dinero de un programa de la Unión Europea que proporcionó 200 millones de euros (240 millones dólares en aquel momento) para convertirse su sistema de pesca a redes legales.

En efecto, eliminar los subsidios pesqueros es acción más grande y simple que podría llevarse a cabo para proteger las pesquerías en mundo y las comunidades que dependen de ellas para subsistir.

La OMC tiene la Oportunidad de Ayudar a Salvar los Océanos

La Organización Mundial del Comercio (OMC) tiene una oportunidad única para ayudar a remediar la sobrepesca global, a través de la reducción de los subsidios pesqueros mundiales. Esta Ronda marca la primera vez que la preocupación sobre conservación y las prioridades comerciales, llevan a lanzar una negociación específica de comercio. Un resultado exitoso ayudará a demostrar que la OMC puede jugar un papel constructivo en la resolución de problemas ambientales con consecuencias globales. Fracasar en el acuerdo para eliminar los subsidios, significaría que estas prácticas devastadoras continuarán operando en el futuro cercano y probablemente se traducirán en el colapso total de las pesquerías comerciales en pocas décadas.

En los últimos meses las negociaciones sobre subsidios pesqueros han progresado bastante. En mayo de 2007, Estados Unidos presentó una completa propuesta a la OMC, llamando a reducir los subsidios en un 50 por ciento. La propuesta fue recibida favorablemente por delegados de la OMC y ha sido considerada ampliamente como una contribución importante hacia el avance de estas negociaciones.

Adempas, la OMC dio un enorme paso hacia el éxito de las negociaciones al producir el primer borrador sobre subsidios pesqueros,  a fines de noviembre de 2007. El borrador de acuerdo incluye una estricta prohibición de aumentar la capacidad de los subsidios y estipula el mejoramiento en el manejo de pesquerías. Ahora los delegados están negociando los puntos específicos del texto, con tal de alcanzar un compromiso aceptable.