Casi un billón de personas en el mundo dependen de los peces como su fuente primaria de proteínas, y hay millones más que viven en comunidades costeras que obtienen el total o parte de sus ingresos, a partir de la pesca. La amenaza a la salud y bienestar de estas personas ha entrado en gran incertidumbre, porque las pesquerías del mundo están cerca de llegar a un colapso irreversible.

Muchas poblaciones de peces se han reducido significativamente y los científicos proyectan el colapso de todas las especies comerciales de peces dentro de los próximos 50 años, si no se toman medidas significativas para revertir la sobrepesca. Los subsidios gubernamentales para el sector pesquero, que en total se aproximan a 20 billones de dólares al año, representan una de las principales fuerzas que gatilla la crisis mundial de la sobrepesca. Estos subsidios dañinos instan a las flotas a pescar por más tiempo, con más fuerza y más lejos de lo que sería posible sin ellos.

Actualmente se están llevando a cabo negociaciones en la Ronda de Doha de la Organización Mundial del Comercio (OMC), claves para reducir los subsidios pesqueros destructivos. En noviembre de 2007, la OMC dio un enorme paso cuando elaboró el primer borrador de acuerdos sobre subsidios pesqueros, el cual contiene una estricta prohibición de aumentar la capacidad de los subsidios, y estipula el mejoramiento del manejo en pesquerías. Para asegurar que las negociaciones entreguen cambios significativos y duraderos en la tarea de preservar las pesquerías del mundo, Oceana está liderando un esfuerzo global para aumentar la conciencia internacional de éste tema a través de su campaña  “Cut the Bait” o “Corta la Carnada”. Esta ya ha ayudado a captar la atención de los medios de comunicación  y de los actores claves del tema alrededor del mundo.

La campaña de Oceana fue reconocida durante un foro público de la OMC, cuando su Director General, Pascal Lamy, dijo “Hoy, las negociaciones sobre subsidios pesqueros en el la OMC están dando un vuelco y están siendo tomadas muy en serio. Los miembros se dan cuenta de la magnitud de lo que está en juego si estas negociaciones fallan. Y, por si se nos olvidara,  ¡ustedes han puestos lienzos y afiches por toda Ginebra para recordarnos de la necesidad de alcanzar un acuerdo en esta materia!”