MANCHA DE DIÉSEL DEL "EXPLORER" EN LA ANTÁRTICA: 
BIODIVERSIDAD MARINA EN PELIGRO

Santiago, Chile, 29 de noviembre de 2007 - El 23 de noviembre el crucero Explorer golpeó un iceberg situado cerca de las islas Shetland del Sur y la Península Antártica llamada Graham Land. 154 pasajeros y la tripulación fueron evacuados en condiciones de seguridad. Sin embargo, dos días después se constató que, al momento de desaparecer, el buque dejó una mancha de petróleo diésel de 180 por 20 metros de superficie.

Según la Marina de Chile, el domingo 25 de noviembre se comprobó la existencia de una mancha contaminante en la zona del accidente, donde se estima la presencia de 2 mil 500 pingüinos.

En un comunicado la institución señaló que “en la zona hay una importante presencia de hielos marinos, témpanos y escombros”. El texto agrega que “el rompehielos Almirante Oscar Viel, junto con expertos del Instituto Antártico y la Comisión Nacional del Medioambiente, vigilan el afloramiento de petróleo diésel desde el Explorer, que se encuentra a casi 1.500 metros de profundidad”. El Viel se encuentra realizando maniobras de dispersión mecánica sobre el sector afectado por una mancha de cinco kilómetros de largo.

El derrame podría no ocurrir, pero el escenario más probable es que el combustible salga lentamente desde el fondo del mar, según expertos chilenos. "La presión que está ejerciendo el agua no necesariamente tiene que hacer colapsar el tanque como una explosión. Es probable que más bien genere una fisura y eso empezaría a derramar petróleo, pero de forma muy lenta", dijo a la prensa el teniente de la Marina chilena, Italo Solari.

La profundidad en que se halla el buque impide que el tanque de combustible sea sellado o que se haga una eventual extracción del diésel. "A profundidades menores es factible, por ejemplo, sellar los tanques, soldarlos o ubicar válvulas que permitan extraer combustible, pero a esa profundidad es muy difícil", señaló el gobernador marítimo de la ciudad de Punta Arenas, Ricardo Bendel.  

Un punto a favor es que el buque estaba cargado con diésel, un combustible que se diluye con facilidad, lo que evitaría un daño ambiental mayor. Por esta razón, es el único carburante permitido por la Organización Marítima Internacional para navegar en la Antártica.

Reparación del daño causado
Según el teniente Solari, "El diésel que emana (del Explorer) es amarillento y tornasolado, difícil de percibir a simple vista. La acción del viento y el sol sobre él produce una evaporación bien rápida".

A pesar de esto, Organizaciones No Gubernamentales, el Gobierno y parlamentarios chilenos han llamado la atención de las consecuencias que tendrá este derrame de petróleo diésel. Argumentan que los efectos de este hundimiento van a ser especialmente graves, ya que el lugar del accidente posee una alta biodiversidad y es una zona de muy difícil reparación.

Según la Jefa de la Campaña de Contaminación Marina de Oceana, Antonia Fortt, "los daños causados por derrames de petróleo son a largo plazo porque son muy difíciles de limpiar. En consecuencia, estamos hablando de daños permanentes a la flora y fauna del área".  En tanto, para la Ministra de Medioambiente, Ana Lya Uriarte, "ésta es una situación muy preocupante para el Gobierno de Chile, debido a que el derrame ocurrió en un lugar de gran importancia medioambiental para todo el planeta".  

En una entrevista con el diario en línea El Mostrador, el senador Antonio Horvath (RN) hizo hincapié en que, en el momento del hundimiento, el Explorer tenía más de 185 metros cúbicos de combustible diésel, mil litros de gasolina, y aproximadamente 24 cúbicos de litros de lubricantes.  Para el Senador, los armadores deben financiar todas las operaciones de recuperación del medioambiente de la zona: "la limpieza puede ser llevada a cabo por la Marina de Chile o una empresa privada, pero debe ser financiado por los propietarios del Explorer".

Antonia Fortt concuerda con lo anterior y agrega que "el gobierno debería multar a la empresa con el fin de dar el ejemplo, a fin de que accidentes como éste no se repitan. Además, la empresa debe efectuar pagos por los daños de largo plazo que causará este accidente”.  

Fuentes:
AFP, 27 de noviembre de 2007.
Terra España, 27 de noviembre de 2007.
Santiago Times, 29 de noviembre de 2007.
La Tercera, 30 de noviembre de 2007.