¿Cuál es el problema?

La contaminación de los océanos siempre ha sido uno de los grandes temas de discusión del medio ambiente, puesto que ataca a la biodiversidad marina y a todos sus ecosistemas.

El principal problema son las descargas de aguas residuales al mar, por emisarios submarinos (Un emisario submarino es un conjunto de tuberías, equipos y accesorios destinados a descargar residuos líquidos de origen doméstico o industrial bajo la superficie del mar) y tubos de plantas procesadoras de papel, mineras y otras industrias. Existen emisiones de contaminantes tales como hidrocarburos, dioxinas y metales pesados al aire – provenientes de plantas industriales - que llegan al mar transportadas por el viento.

Otro tipo de contaminación oceánica es provocada por las embarcaciones y puertos de líquidos que pueden ser cancerígenos para el ser humano y que pueden disminuir la biodiversidad marina. También lo son los desechos industriales en los océanos y la constante basura en las costas depositadas por los turistas. Esto conlleva, además de la suciedad en las costas y el mar,  la ingesta de estos desperdicios  por aves y mamíferos que creen que es su alimento y lo consumen causándoles la mayoría de las veces la muerte.

Por otro lado, los desechos de acuicultura vertidos en los fondos y provenientes de las “balsas jaula” (jaulas donde se cultivan los salmones y que se encuentran sumergidas en el mar) destruyen la diversidad del fondo marino. 

Finalmente, uno de los problemas más preocupantes es la escasa o nula información que tiene la comunidad sobre los efectos negativos que puede causar para la salud (generación de cánceres) la ingesta de alimentos del mar que se encuentran contaminados.